La FECETC y las fundaciones Formació i Treball y Trinijove fueron las tres entidades invitadas por CaixaBank para participar, el miércoles 12 de junio, en la mesa redonda ‘Financiamos proyectos con impacto social’ que tuvo lugar en el espacio Inversiones del salón Biz Barcelona y sirvió para explicar la nueva línea de financiación EaSI (Employment and Social Innovation), que cuenta con apoyo de fondos europeos.

En un acto moderado por la gestora de negocio de MicroBank Elisabet Sauras, y con ponencia del director de negocio de MicroBank, Ángel Soto, comenzó con la presentación de las entidades. En primer lugar, Ignasi Parody, presidente de Trinijove, explicó que el objetivo de la fundación es la inserción laboral de personas con riesgo de exclusión social, sobre todo jóvenes de la zona. Actualmente emplea a unos 175 trabajadores en tareas de jardinería, gestión de residuos y construcción, principalmente. Más del 60 por ciento de sus ingresos proceden de su propia actividad, lo que les permite consolidar sus líneas de negocio y «hemos aprendido a no depender de la administración», dijo. Aparte, en la fundación se impulsa la formación, el acompañamiento y la inserción laboral. De hecho, fue una de las primeras empresas de inserción laboral en Catalunya. Para la entidad, el trato con MicroBank ha sido siempre ágil y rápido y «nos ha ido muy bien», por lo que considera una gran noticia que CaixaBank haya accedido a esta línea de financiación para entidades sociales, que actualmente viven, a su juicio, un momento de crecimiento pero que, de todos modos, «hay que ser prudentes».

A su vez, Albert Alberich, director de la fundación Formació i Treball, impulsada por Cáritas Barcelona, explicó que esta nació, en 1992, para «la inserción de personas alejadas del mundo del trabajo», una inserción que ha de comenzar con una formación (actualmente tienen unos 900 alumnos) a través de diferentes itinerarios y una quincena de actividades «que intentamos que sean sostenibles en el tiempo», como el proyecto Roba Amiga de recuperación de ropa usada mediante contenedores distribuidos por toda Catalunya; la ropa es posteriormente tratada en una planta de Sant Esteve Sesrovires y puesta de nuevo a la venta en diferentes tiendas. El año pasado se recuperaron 11 millones de kilos. Una segunda línea de actividad es la de restauración y alimentación, con una escuela de restauración y una empresa que ha ganado varios concursos para los campus Besòs y Terrassa de la UPC. Además, el año pasado consiguió la inserción laboral de más de un millar de e personas en la empresa ordinaria, lo que «representa un índice de inserción de más del 72 por ciento de las personas que han trabajado con nosotros «después de pasar por unos itinerarios de inserción «con el salario completo desde el primer día», aunque una parte del tiempo se dedique a formación.

Finalmente, el presidente de FECETC, Josep Roset, explicó los objetivos y actividad de la federación, que representa más de 7.000 trabajadores de 82 centros especiales de empleo (CEE), así como sus dos ámbitos principales de actuación: la defensa de los intereses de los CEE y la inserción sociolaboral de las personas con discapacidad, ya sea en la empresa ordinaria, porque este es el objetivo y quiere ser un puente hacia ella, o bien en un CEE. Para hacerlo posible pone al alcance de las personas programas de apoyo y acompañamiento como el SIOAS, financiado por el departament de Treball, Afers Socials i Famílies. Asimismo explicó las diferentes acciones para hacer visibles los CEE y conseguir una mayor reserva de contratación pública para las este tipo de entidades. Roset expuso, por otra parte, los principales problemas que actualmente sufren los CEE, derivados de los retrasos de pago de las administraciones y de la incertidumbre política. Por este motivo, considera vital «la financiación que apoye nuestra innovación y crecimiento».

A continuación, el director de negocio de MicroBank, Ángel Soto, recordó que la nueva línea de financiación para proyectos con impacto social tiene sus orígenes en el programa Employment and SocialInvestment (EASI) de la Unión Europea, que tiene el apoyo del Banco Europeo de Inversiones. Con él se quiere contribuir a canalizar proyectos «que de otra manera difícilmente tendrían posibilidades de financiación». Para poder acceder a esta financiación, el solicitante debe cumplir tres requisitos: tener una actividad económica, que la distribución de beneficios esté limitada y que el proyecto tenga un impacto social directo. Es una línea que puede financiar en un plazo de hasta 10 años e importes de hasta 500.000 euros, sin necesidad de presentar garantías adicionales. Se pueden acoger entidades con independencia de su forma jurídica. Eso sí, se debe poder medir el impacto social del proyecto, un impacto que después CaixaBank comunicará a las instituciones europeas.

En este sentido, desde Cáritas se explicó la fórmula que se está trabajando con la universidad de Deusto para medir este impacto, básicamente en creación de puestos de trabajo.

A la pregunta formulada por Elisabet Sauras de qué es lo más valorado de la relación con MicroBank, Alberich habló de la «rapidez y agilidad», así como de que no es necesario presentar garantías adicionales. Parody, por su parte,  mencionó la «confianza, que lleva después a la agilidad», mientras que para Roset la financiación «es un tema de vida o muerte, primordial». Soto señaló la voluntad de MicroBank de potenciar al máximo esta «palanca» porque, no lo olvidemos, la economía social va a más en una sociedad cada vez más sensibilizada y donde gana peso la contratación reservada, que tendrá cada vez más impacto .

En el turno de ruegos y preguntas, ya instancia del director de FECETC, Miquel Vidal, se habló de la relación con los stakeholders o grupos de interés. Al respecto, el presidente de Trinijove apuntó la doble vertiente, empresarial y social, de la fundación, una dualidad desde hace 35 años «que nos ha ido muy bien» y que ha hecho que tenga trato habitual con las administraciones, a las que «no tenemos que suplir, sino complementar». En cuanto a la relación con las empresas, Albert Alberich quiso reconocer la gran labor de La Caixa a través del programa Incorpora, que ha permitido que las entidades dejen de ver las empresas como los «demonios» porque son «aliados» que completan la acción de las entidades y dónde están contratadas las personas después de pasar por un periodo de formación y acompañamiento a las empresas: «son la pista de aterrizaje de nuestras acciones», recalcó. Y al cierre del acto, Elisabet Sauras insistió en que «MicroBank y CaixaBank están para ayudar a las entidades sociales que necesitan financiación».

 

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